Algunas cifras sobre la “trata de negros”

6 noviembre 08

El comercio de esclavos africanos no sólo fue un acto de crueldad extrema en sí mismo, si no que además, produjo grandes males en las regiones afectadas.

Las personas raptadas eran transportadas a grandes barcos y nunca jamás volvía a saberse de ellos. Esto despertó un terror supersticioso entre los nativos que en su pugna por por mantener la libertad o por arrebatársela al vecino llevaron al continente a un estado de caos sin precedentes. Podríamos decir, que todavía no ha sido resuelto. Vigorosas sociedades y civilizaciones incipientes fueron arrastradas a una destrucción prematura y todo el continente vivió un gran retroceso tanto en nivel de vida como en fuerza civilizadora.

Naturalmente, la esclavitud ya existía desde mucho antes, tanto en Europa como en África, pero se trataba de una esclavitud doméstica, con poca repercusión económica. Apartir del sIX, los árabes del norte y el este de África empiezan a comprar esclavos, dando pie al surgimiento de los primeros estados esclavistas en lugares como el Valle del Níger, el Sudán, el Cuerno de África o en el extremo sur del Sahara (Songhai).

Era la esclavitud que buscaban los árabes distina a la que querrían luego los europeos. Las mujeres eran más apreciadas que los varones, y generalmente los esclavos no eran destinados a trabajos extenunantes (con excepciones). En cualquier caso, la esclavitud anterior al gran comercio atlántico no tuvo las repercusiones que esta tendría sobre los estados subsaharianos.

La cifra de esclavos comprados por los árabes no empezaría a reducirse hasta bien entrado del sXIX, pero apartir del sXVI los europeos superarían su importancia como clientes. El dudoso honor de iniciar este comercio lo tiene Portugal, que ya en 1444 realizó su primer cargamento. La colonia portuguesa en Santo Tomé se convertiría, a su vez, en la primera gran economía de plantación de caña de azucar basada principalmente en el trabajo esclavo.

Los primeros colonos españoles y portugueses en el continente americano se encontraron con serias dificultades a la hora de esclavizar a los nativos. Tanto por motivos legales como, simplemente, porque fueron exterminados en gran medida. Como lo que no iban a hacer era ponerse a trabajar, decidieron comprar esclavos procedentes de allí donde se vendían tradicionalmente, África.

Fue el inicio de la que, seguramente, haya sido la mayor tragedia sufrida por este continente… Y ya es decir.
Es muy complicado establecer cifras fiables sobre la trata de esclavos africanos. Pocas veces hay documentación apropiada, y cuando la hay no tiene en cuenta el contrabando que, sabemos, llegó a ser muy importante. Basándose en distintos estudios, Marc Ferro hace las siguientes hipótesis:

*Esclavos comprados por los árabes antes de la llegada de los europeos: entre 3,5 y 10 millones.

*Esclavos deportados por los franceses: no inferior a 1.200.000

*Esclavos deportados por los ingleses: cifra muy superior a 4.000.000

*Trata portuguesa: 2.250.000

Esclavos deportados durante:

*sXVI

Por los árabes: 900.000

por los europeos: 900.000

*sXVII

Por los árabes: 700.000

por los europeos: 1.800.000

*sXVII

Por los árabes: 700.000

por los europeos: 6.100.000

*sXIX

Por los árabes: 1.800.000

por los europeos: 3.300.000

*Total sXVI-sXIX

Por los árabes: 4.100.000

por los europeos: 12.100.000

DESTINOS:

colonias españolas en América: 1.600.000

Brasil: 4.000.000

Caribe británico, francés, holandés y danés: 3.700.00

EEUU: 500.000

Mortalidad aproximada de los esclavos durante el traslado: como mínimo más optimista, un 10%

UNA NOTA SOBRE LA ESCLAVITUD EN EEUU

Es importante señalar las diferencias de trato en unos lugares y en otros. Por ejemplo, en 1860 la población de origen africano en los EEUU rondaba los 3.000.000, seis veces superior al número de africanos que habían sido transportados. En cambio, en Jamaica, la población esclava era dos veces menor que la cantidad de africanos trasladados a la isla.

Esto es así porque en EEUU en general, el trato recibido por los esclavos fue algo menos brutal que en el área del Caribe. Y (para los amantes de las teorías raciales en que, supuestamente, algunos pueblos europeos hicieron mejores colonialismos que otros) al hablar del área del Caribe estamos incluyendo las posesiones españolas (Cuba, Santo Domingo), las francesas (Haití), las portuguesas (Brasil), las holandesas (Curaçao) y las británicas (Jamaica)

El hecho de que los esclavos fueran mejor tratados en EEUU que en el área del Caribe no se debe tampoco a la bondad intrínseca de estos, sino a otros factores. Generalmente, las explotaciones norteamericanas eran mucho más pequeñas que las grandes plantaciones antillanas y, al contrario que sus homólogos coloniales, los propietarios de esclavos estadounidenses solían vivir en la misma explotación, cerca de sus esclavos. Por otra parte, las plantaciones coloniales solían ser atendidos por grupos de cincuenta o más esclavos, mientras que en EEUU lo normal era que un propietario no tuviera más de cinco.

Si convives con tus esclavos, no es buena idea llevarles a tal grado de desesperación que no les importe las consecuencias de cortarte el cuello por la noche. Además, si sólo tienes cinco esclavos, sale más caro maltratar físicamente a uno de ellos hasta el punto de que no pueda trabajar al día siguiente.

Tampoco debemos olvidar que los jóvenes señores estadounidenses crecían y jugaban con los hijos de los esclavos de sus padres, que un día serían de su propiedad. En EEUU se creó un paternalismo inédito en el resto del área esclavista en el que los propietarios se veían a sí mismos como patrones benevolentes que buscaban elevar el nivel espiritual de sus esclavos.

Probablemente, a todo esto se debe que en el Caribe hayan pervivido tantos rasgos culturales africanos y en EEUU no.

Por último, breve cronología de la abolición de la esclavitud:

1772: en el Reino Unido un juez proclama la libertad de un esclavo que había huído. Apartir de entonces se considera (aunque muchas veces no se cumpla) que todo esclavo que pise las islas británicas es automáticamente libre.

1788: Se funda un Comité para la abolición del comercio de esclavos en el Reino Unido. Un grupo de esclavos liberados por los británicos se establecen en Sierra Leona.

1788: Se funda en París la Sociedad de Amigos de los Negros

1791: Insurrección de los esclavos de Santo Domingo

1792: Dinamarca prohibe el tráfico de esclavos.

1793: la Convención decreta la abolición de la esclavitud en Francia y sus colonias.

1802: Napoleón Bonaparte reestablece la esclavitud

1807: El Reino Unido prohibe la trata.

1808: EEUU prohibe la trata.

1812: La Constitución de Cádiz otorga a los mulatos de las colonias españolas los mismos derechos civiles que al resto de ciudadanos, pero les niega el derecho al voto.

1815: Tratado de Viena. Se firman acuerdos para abolir la trata.

1817: Francia prohibe la trata.

1833: Queda abolida la esclavitud en todas las colonias británicas.

1848: Queda abolida la esclavitud en todas las colonias francesas.

1851: Queda abolida la esclavitud en Venezuela.

1853: Queda abolida la esclavitud en Argentina (donde nunca fue importante, por otra parte).

1857: El Imperio Otomano prohibe la trata.

1863: Holanda prohibe la esclavitud en sus territorios y colonias.

1865: Finaliza la Guerra de Secesión Estadounidense, la esclavitud queda abolida en todo el pais.

1867: España prohibe la trata.

1870: España prohibe la esclavitud en Puerto Rico.

1880: España prohibe, teóricamente, la esclavitud en Cuba pero se mantiene bajo una trampa legal a la que se denomina “patronato”.

1886: España prohibe definitivamente el “patronato”, con esto queda suprimida la esclavitud en España y sus colonias.

1888: Brasil prohibe la esclavitud.

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Joseph Smith y sus mormones

18 octubre 08

(Está entrada está dedicada a tí, tú sabes quien eres 🙂

Yo estoy pensando en convertirme. El mormonismo lo tiene todo, todo lo de la biblia (pasión, lujuria, crimen…) junto a un libro enterito más repleto de grandes epopeyas y milagros por todas partes. Además ¿cuantas religiones te prometen un mundo para ti solo en el que puedas ser Dios??? anda que no mola.

He seguido el consejo de la web oficiles de los mormones y he meditado pidiéndole a Dios que me diga si los mormones están en la Verdad o no. Pero debe de haber mucha gente haciéndose la misma pregunta y las líneas deben estar colapsadas, porque no me salió nada. Apesar de ello, yo estoy ya casi totalmente convencido, ante el peso y profundidad de sus argumentos. Repasemoslos:

Vamos a hablar de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Más conocida como los Mormones. Más conocida como los Yankees plastas esos que van trajeados (aunque esta última definición es claramente incorrecta. La mayoría son de Utah, así que no podemos decir que sean yankees plastas. Simplemente son gringos plastas).

Todo esto lo empezó un chavalillo que se llamaba Joseph Smith. El tal Joseph Smith, fustrado por tener el segundo nombre más común del mundo anglosajón, se preguntó por qué había tantos cristianismos, cual era el verdadero, si quizás serían todos falsos (mira, en esto estamos de acuerdo), y, sobretodo ¿por qué narices yo no puedo ser un profeta? ¿cómo es eso de que desde que vino Jesucrito ya no hay más? ¡habrase visto el melenudo presuntuoso ese!

Así que, según las propias palabras de Joseph Smith, durante una gran agitación religiosa que vivió Nueva york (en 1824), rezó tanto, tanto y tanto que Dios se apiadó de él y decidió aparecérsele… en 1820. Lo cual sin duda ya fue el primer milagro, pero no el último!

Pero sólo habló una vez con Dios, que las conferencias con el cielo son muy caras, y además el Todopoderoso está muy ocupado observando su gloria eterna y descojonándose de los mortales. Así que las siguientes entrevistas del jovencito Joseph Smith (pues sólo tenía 14 años cuando le habló Dios) las realizó con su intermediario, el angel Moroni. Este ángel fue el que propiciaría un nuevo e impactante milagro, le comunicó donde se encontraban unas planchas de oro con una nueva revelación recopilada en 421, la de los profetas de los indios (cuando los indios eran buenos).

Joseph Smith encontró las planchas y, gracias a unas piedras mágicas pudo traducir al inglés el que se conocería como el Libro de Mormón del original en egipcio reformado.

Tal vez, mi querido lector se preguntará que habrá sido de estas planchas que tan claramente, tras ser convenientemente estudiadas, servirían para demostrar no sólo la existencia de Dios sino que el mormonismo es la única religión verdadera ¿cómo si no iba a aparecer un texto en egipcio en la América del sV? Es normal que te lo preguntes, pero yo te digo ¡no te lo preguntes! que no. Punto. No y ya está. Se acabó. Ahhhh ¡magia! digooo ¡milagro!!!

El caso es que aparte de Joseph Smith y once de sus seguidores (de los cuales tres después dirían que todo es mentira) nadie ha podido ver esas planchas de oro antes de que el cabrón de Moroni se las llevara pa’l cielo. Que, oyes, vamos a dejar una cosa clara. Tienes que creer porque te lo dice tu corazón… si se tratara de demostrar que existe Dios, pues ya no tendría gracia ¿qué seríamos entonces? ¿científicos?

Las planchas de oro traducidas por Joseph Smith nos muestran nuevos milagros. Por ejemplo, no sólo aparecen citas del nuevo testamento tal y como se ordenó en fechas posteriores al 421, sino que las palabras coinciden, palabra por palabra, con la biblia inglesa que se solía utilizar en los tiempos de Smith ¡incluyendo las palabras en cursiva añadidas para facilitar su comprensión! ¿hay mayor demostración del poder divino?

¡Sí! ¡sí que la hay! la propia historia que nos cuenta el libro. Allí vemos como los judíos llegaron a Sudamérica en dos oleadas, resolviendo el enigma que había en tiempos de Smith sobre como se pobló el continente (y desmintiendo a todos esos cientificuchos que afirman que América fue poblada primero en el norte y desde Asia… sólo porque lo digan unas cuantas piedras ¿a caso van a saber unas piedras más que Dios? hombre ya)

Los primeros judíos llegaron a América poco después de la destrucción de la Torre de Babel, no sé como alcanzaron el continente, yo me inclino por la hipótesis de que un antepasado de Moisés fuera abriendo las aguas por el camino. Alimentándose de los peces que tuvieran la desdicha de quedarse en seco por el camino y bebiendo… hemmmm…. pues lo mismo que bebieran los judíos de Moisés 40 años por el desierto, yo qué sé.

La segunda oleada alcanzaría Sudamérica en barco,el 590 a d C, en un barco que debía ser muy grande para llevar tanta gente, y que fue arrastrado por fuertes vientos durante 344 días. Algún descreido dirá ¿344 días? ¡tan fuertes no serían los vientos! pero, vamos a ver ¿no decíamos que el barco debía ser muy grande? pues la vela sería pequeña, hombre, que hay que decírtelo todo.

Seis siglos después, hubo otra emigración, pero esta vez de un solo judío.  Jesucristo, después de resucitar, se dijo “¡voy a conocer la tierra de las oportunidades!” porque, seamos serios, ¿alguien piensa que si al hijo de Dios le diera por hacerse carne iba a desaprovechar la oportunidad de conocer los EEUU, aunque todavía no existan? Así que el bueno de Jesucristo se fue para América a decirle a los antiguos judíos, ahora indios, que tenían que hacerse cristianos y tal.

Los indios cristianos prosperaron y se efectuaron grandes milagros, siendo el más impactante de ellos su discreción. Hay que ser muy discretos para desarrollar una cultura y fundar 34 ciudades sin que haya quedado ni el más mínimo resto arqueológico de ellos. Desgraciadamente, llegó un momento en que se dividieron entre buenos y malos. Los malos (que, casualmente, resultaron tener la piel oscura) ganaron y aniquilaron a los buenos (que, cosas de la vida, eran blancos, rubios y de ojos azules).

El último de los buenos, resultó ser el tal Mormón que, por no escribir en hebreo que era muy aburrido, dijo “voy a escribirlo en egipcio reformado” que, ¡milagro! no conoceríamos de su existencia si no fuera gracias a los mormones. Es un idioma del que no existe ninguna otra referencia en ninguna parte.

El jovencito Smith se encontró con la intolerancia y la incomprensión ya desde su infancia. Al principio eran cosas como “mamá, ¡qué he visto a Dios!” [PAF] “Calla y acabate la sopa!”. Pero con el tiempo, los demás cristianos decidieron demostrarle a la pequeña comunidad mormona su amor a base de embrearle y llenarle de plumas o, al final, asesinándole en un tumulto.

Ante tanta intolerancia, los mormones abandonaron el Atlántico y se internaron en lo más profunda de América, fundando Salt Lake City. Dando paso a su nueva demostración de lo que es el amor al prójimo ante los colonos que intentaban atravesar sus tierras y que se arrepentían de no haber escogido la senda donde estaban los indios. No está confirmado si efectivamente asesinaban a los que invadían sus tierras o si estos se suicidaban solitos al verles aparecer con el traje y el libro bajo el brazo.

El Libro de Mormón mola. Y nos cuenta cosas que molan. Por ejemplo, nos dice que no sólo un cualquiera como Joseph Smith puede ser profeta, sino que incluso alguien como Tú puedes serlo. Es más, por poder ¡puedes ser hasta Dios! a que mola ¿he? Hay por ahí millones de mundos vacios, esperando a que alguien como tú les diga “hágase la luz”. Esto sin duda ya hace al mormonismo superior al catolicismo.

Pero es que, además, aunque ahora no lo practiquen por esas tonterías de las leyes federales y tal, los mormones defendían la poligamia (a favor del hombre sólo). Bueno, cabe la posibilidad de que mis lectoras no le vean la parte positiva de esto último, pero los varones seguro que sí. El mismo Jesucristo tuvo tres esposas para demostrarlo. (Lo cual nos indica que el hombre lo de caminar sobre las aguas y tal, lo dominaba bien, pero lo que hay que hacer para tener descendencia no tanto).

En todo el mundo hay millones de mormones, y esta es una de las religiones que más ha crecido durante las últimas décadas. Si es que, está claro. El que no cree, es porque no quiere.


La viruela y el Nuevo Mundo

28 julio 08

No se puede decir que las enfermedades infecciosas fueran desconocidas por los indígenas americanos antes de 1492, en particular tenían el disgusto de conocer la tuberculosis. Pero nunca habían estado espuestos a toda la pléyade de enfermedades que llevaban milenios afectando a europeos, africanos y asiático. Hanlo del sarampión, la peste, el cólera, la fiebre tifoidea, la difteria, la malaria, la escarlatina, la fiebre amarilla y, sobretodo, la viruela.

Claro, también hubo otras enfermedades propiamente americanas que afectaron a los invasores, como la sífilis, pero por las propias características de estas enfermedades, no fueron tan mortíferas.

Los contactos entre poblaciones lejanas suelen conllevar expansión de enfermedades para las que los nuevos grupos de población no tienen las defensas apropiadas. La viruela por su parte, es probablemente la enfermedad más mortífera a la que se ha enfrentado la humanidad, no en vano siempre se ha dicho que las guerras biológicas en el futuro se realizarían con mutaciones de esta enfermedad. Europa padeció grandes epidemias de viruela al menos desde el sV a de C.

Era de esperar que la llegada a América de la viruela, a bordo de los primeros europeos, desencadenara una pandemia sin precedentes.

CARIBE Y MÉXICO

De hecho, la primera epidemia de viruela es casi inmediata. Ya las islas del Caribe se vieron afectadas por la enfermedad, sin bien es dificil calcular cuantas personas murieron a causa de la viruela y cuantas por la desnutrición y los malos tratos.

Era 30 de junio de1520, una espedición de conquistadores españoles mandada por Hernán Cortés, se había visto obligada a retirarse luchando de Tenochtitlan, con grandes bajas. La expedición europea se encontraba desmoralizada, diezmada y aislada del resto de posesiones españolas en el Caribe, creo que generalmente no se tienen en cuenta lo realmente cerca que estuvieron de ser aniquilados.

Sin embargo, la respuesta de los aztecas fue lenta y caótica, dándole a los invasores el tiempo que necesitaban para reorganizarse. En parte, esto se debe a la mentalidad azteca, menos agresiva que la europea. Pero parte de culpa la tuvo también la epidemia de viruela que automáticamente se desencadenó sobre la capital del Imperio. Se calcula que en unos pocos meses, el 25% de los aztecas murieron a causa de la epidemia, la mayoría de ellos soldados (que, por motivos obvios, habían mantenido un contacto “más estrecho” con los invasores).

Indígena mexicano infectado de viruela,

ilustración de la época

Una de las características de la viruela es la de que, aquellos que sobreviven, suelen quedar debilitados de por vida. No sabemos el porcentaje de soldados debilitados por la viruela tuvieron que enfrentarse en las posteriores campañas contra los españoles, pero es probable que fuera elevado. No debemos menospreciar tampoco el factor moral, al fin y al cabo, muchos aztecas ya consideraban que los invasores eran en realidad dioses y la propagación de una epidemia tan atroz tras haberles infrigido su más severa derrota, sin duda debió ser tenido en cuenta.

LOS ANDES

La instalación de los españoles en las Antillas primero y en México después, así como sus expediciones exploratorias (y a la captura de esclavos) por toda la costa del Caribe servirá para provocar la expansión de la epidemia que, desde ese momento, siempre llegará antes que los conquistadores. Así, sabemos que una epidemia de viruela se extendió por la actual Colombia a finales de la década de 1520, desde allí alcanzó lo que hoy es Venezuela y el Imperio Inca donde, junto a la guerra civil que se estaba produciendo, en un par de años, podría haber matado a cerca de la mitad de la población. El terror que creo la viruela puede verse reflejado en algunas obras de cerámica de la época.

Niño infectado de viruela

ilustración de la época

NORTEAMÉRICA

Los españoles exploraron la costa de norteamérica, incluso por unos pocos años intentaron establecer una colonia en el lugar que hoy conocemos como Virginia. Sin embargo, las primeras epidemias de viruela en la región que conocemos están relacionadas con los colonos ingleses y franceses. Así, por ejemplo, los hurones podrían haber perdido la mitad de sus efectivos entre 1634 y 1640. Los iroqueses aprovecharon entonces su debilidad para borrar al pueblo hurón de la historia (salvo dos pequeños grupos que emigraron a Quebeq y a Oklahoma)… y después sufrieron a su vez los efectos de la enfermedad.

Son numerosos los testimonios sobre aldeas enteras destruidas por la viruela. Las epidemias se sucederían unas a otras y la enfermedad se volvería endémica apartir del sXVIII. Durante la guerra de independencia de los EEUU, Peter Kalm estimaría en 125.000 las personas muertas en un solo año, y hablaría de aldeas abandonadas donde los pocos supervivientes, debilitados por la enferemdad, debían huir en pleno invierno para al final ser devorados por los lobos. O de supervivientes que habían perdido a toda su familia y que, desfigurados por la enfermedad, decidían acabar con su vida.

Apartir de 1780, por lo menos, la enfermedad también era endémica de las grandes llanuras del interior de Norteamerica. Entre los indios mandan se dio el primer brote el 14 de julio de 1837, en agosto del mismo año, prácticamente los indios mandan habían dejado de existir. George Clating nos describe la muerte del jefe Four Bears:

“Este hombre de calidad estaba sentado en su wigwan, y veía a todos los miembros de su familia, a sus mujeres y a sus hijos pequeños, muertos a su alrededor… Cubrió los cadáveres con telas, luego salió y fue a sentarse en una colina […] decidido a dejarse morir. Al sexto día tuvo todavía suficientes fuerzas para volver a su tienda, echarse junto a los cadáveres, cubrirse con la manta y esperar la muerte, que le llegó al noveno día de su ayuno.”

Serían de los últimos grandes afectados. En 1832 el gobierno de los EEUU emprendió un programa de vacunación masiva y, apartir de ahí las epidemias serían progresivamente menos mortíferas.

RESPONSABILIDAD DE LOS EUROPEOS

Tradicionalmente, se ha disculpado a los europeos de estas tragedias ya que se ha considerado que estos no podían saber las consecuencias que su contacto tendría sobre los indígenas. Pero esto no es del todo cierto.

Por una parte, las grandes epidemias de la historia (y las de viruela en América no son una excepción) han tenido cierta tendencia a producirse en épocas de hambre. La enfermedad está ahí, agazapada, matando a unas pocas personas al año, pero sólo cuando se produce la hambruna es cuando la enfermedad de pronto empieza a crecer y se convierte en epidemia.

Y es innegable que la presencia de los europeos tuvo mucho que ver en el hecho de que las poblaciones amerindias sufrieran los efectos del hambre.

Por otra parte, no debemos olvidar el hecho de que los europeos generalmente se alegraban cada vez que surgía una epidemia, y de hecho las consideraban enviada por Dios. Algunas veces, incluso, se dio un paso más allá:

El general británico Amherstm, en Fort Pitt (en la actual Pennsylvania) ordenó en 1763 “propagar la viruela entre esa chusma”, a lo cual su subordinado. el coronel Henry Bouquet, respondió que ya lo había hecho por el procedimiento de regalarles o venderles mantas contaminadas. El método “de las mantas contaminadas” pudo ser un proceso bastante común, a juzgar por lo que nos cuentan las fuentes.

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La pista de las lágrimas o el exterminio de los cherokees

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La pista de las lágrimas o el exterminio de los cherokees

22 julio 08

El cine ha inmortalizado las luchas entre los estadounidenses y los indios del Far West. Con la única excepción de El último mohicano, el gran público no suele tener ninguna referencia sobre los indios que vivían al este del Missippi a la llegada de los primeros europeos. En mi afán, casi enfermizo, por buscar los grandes olvidados de la historia, hoy he querido hacer un comentario sobre uno de los momentos más trágicos de su historia.

La conquista del Oeste se realizó según un plan fijado de exterminio en el que una gran masa de colonos europeos desplazó físicamente a los indígenas en un plazo muy breve. Sin embargo, la historia fue muy distinta en el este. Los primeros colonos que llegaron a la costa americana eran muy poco numerosos y se encontraban, de hecho, a merced de la buena voluntad de los indígenas. Cuenta la leyenda, por ejemplo, que los primeros colonos ingleses en lo que hoy llamamos Virginia, habrían muerto en su primer año tras malograrse sus cosechas europeas (poco aptas para el nuevo clima) si no fuera por los pavos que les regalaron los cherokees. Hoy en día, todos los años, los estadounidenses celebran todos los años el Día de acción de gracias, en conmemoración de aquellos hechos.

Los europeos entablaron unas relaciones con los indígenas que, durante los primeros siglos, fueron fructíferas para ambas partes. Así, las distintas tribus del este norteamericano acaban interviniendo en las luchas entre las tres potencias europeas de la región (Francia, Inglaterra y España). De hecho, todas las grandes guerras de la época, tendrán su contrapartida americana (la Liga de Augsburgo, la Guerra de Sucesión de España, la Guerra de Sucesión de Austria, la Guerra de los Siete Años, la guerra de Independencia de EEUU, la guerra de 1812 entre EEUU e Inglaterra…) Hasta el punto de que algunas tribus acabaron siendo aliados en toda regla de naciones europeas (los abnaki y mohawks con los franceses, los chickasaws y cherokees con los ingleses…)

El resultado de tanta guerra y tanta convivencia es el de la formación de las que fueron llamadas, las Five Civilized Tribes entre las que destacaban los cherokees (junto a chickasaw, choctaw, creek y semínola) indios que conocían las costumbres europeas e, incluso, eran capaces de utilizarlas a su favor.

Sin embargo, la presión demografica del “hombre blanco” era cada vez más agobiante y los cherokees fueron empujados cada vez más lejos, hasta Arkansas. Cuando el presidente Jackson decide formar el llamado Territorio Indio en lo que hoy llamamos Oklahoma, surje la resistencia.

Era Oklahoma un vasto desierto repleto de tribus violentas a donde deberían ser deportadas millones de personas acostumbradas a otro clima y otros medios de vida que no podrían utilizar en el desierto. Y aunque algunos cherokees decidieron aceptar la marcha, otros se quedaron en arkansas. Pero, sabiendo que la resistencia militar como la que practicaban los semínolas (1818-1858 ) estaba condenada al fracaso, recurrieron a una resistencia pacíficamente. De hecho, consiguieron llevar el caso al Tribunal Supremo y… ganarlo.

De nada les sirvió, entre 1831 y 1834 debieron emprender la llamada Pista de las lágrimas hacia su nuevo hogar. Más de la mitad de los que salieron morirían por el camino. Los cherokees tendrían que esperar hasta 1941 para poder elegir un jefe que fuera aceptado por el gobierno estadounidense.

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Proclama de Alcatraz

18 mayo 08

El 20 de noviembre de 1969, un grupo de indios de las principales tribus norteamericanas ocuparon por sorpresa la Isla de Alcatraz. Con esta acción pretendían emular las ocupaciones como habían sido expulsados sus antepasados de sus tierras ancestrales y llamar la atención sobre su situación. Durante los diecinueve meses que tardó el gobierno en expulsarlos de la isla, el mundo entero descubrió que los Indios no eran sólo personajes legendarios que aparecían en las películas, sino que unos dos millones de personas seguían viviendo en aquellas reservas en los que fueron encarcelados sus antepasados.

Aquella ocupación nos dejó un fabuloso documento repleto de ironía que, cuarenta años después, sigue teniendo plena actualidad:



Al Gran Jefe, padre de los blancos, y a todo su pueblo:

Nosotros, estadounidenses indígenas, reclamamos la tierra llamada isla de Alcatraz, en nombre de todos los indios estadounidenses, por derecho de descubrimiento.

Deseamos ser leales y justos para con los blancos que habitan esta tierra, por lo que proponemos el siguiente tratado:

Compramos la isla de Alcatraz por la suma de veinticuatro (24) dólares, pagaderos en abalorios y tela roja de algodón, conforme a los términos del mercado empleado por los hombres blancos hace alrededor de trescientos años para la compra de una isla semejante. Sabemos que veinticuatro dólares de artículos de comercio por esos dieciséis acres de tierras representan más d elo que fue pagado en el momento de la cesión de la isla de Mahattan, pero sabemos también que el valor de la tieerra se ha acrecentado con el tiempo. Nuestra oferta de un dólar veinticuatro centavos por acre es superior a los cuarenta y siete centavos por acre que los hombres blancos pagan actualmente a los indios de California por sus tierras.

Reservamos a los habitantes de esta isla una porción de tierra para su propio uso, bajo la doble responsabilidad del Servicio Estadounidense de Asuntos Indios y de nuestra Oficina de Asuntos Blancos, a fin de que la disfruten a perpetuidad, tan largo tiempo como el sol brille y los ríos vayan al mar. Posteriormente los guiaremos hacia formas de vida convenientes. Les ofreceremos nuestra religión, nuestra educación, nuestras costumbres, para ayudarles a levarse hasta nuestro nivel de civilización, a fin de que ellos, y todos sus hermanos blancos, puedan escapar al estado de salvajismo y de desgracia en que se encuentran. Ofreceremos este tratado de toda buena fe y deseamos ser justos y leales en todas nuestras negociaciones con los hombres blancos.

Pensamos que esta isla llamada Alcatraz no podría convenir mejor al establecimiento de una reserva india, según los propiso criterios del hombre blanco. Queremos decir con eso, que este lugar presenta las siguientes semejanzas con la mayoría de las reservas indias:

  1. Está aislado de todas las facilidades de la vida moderna y privado de medios de transporte adecuados.
  2. No posee ningún río.
  3. Sus instalaciones sanitarios son insuficientes.
  4. No esconde minerales ni petróleo.
  5. No hay ninguna industria instalada, lo que hace que el desempleo sea grande.
  6. No incluye ninguna instalación o servicio de sanidad.
  7. El suelo es rocoso e improductivo; tampoco hay caza.
  8. No posee ninguna escuela o servicio de enseñanza.
  9. Su población ha sido siempre excesiva.
  10. Sus habitantes han sido considerados siempre como prisioneros y puestos bajo la dependencia de otro.

Es por eso que sería, pues, justo y simbólico, que navíos venidos del mundo entero, cuando pasen la Puerta de Oro, descubran en primer lugar una tierra india, y puedan así recordar la verdadera historia de esta nación. Este modesto islote sería el símbolo de vastos territorios antiguamente gobernados por nobles y libres indios.

Lo que se hará de Alcatraz.

¿Qué uso queremos hacer de esta isla?

  1. Un centro cultural indoamericano adonde nuestros jóvenes vendrán a aprender lo que tienen de mejor nuestras artes y técnicas específicas, al mismo tiempo que adquirirán la teoría y la práctica necesarias para desarrollar la vida y el espíritu de todos los pueblos indios. Dependerán de este centro unversidades móviles dirigdas por indios, que recorrerán las reservas, para estudiar los elementos característicos de las culturas indias.
  2. Un centro espiritual indoamericano donde se celebrarán nuestras antiguas ceremonias religiosas y sagradas de purificación colectiva. Serán ejercidas ahí nuestras artes y nuestros jóvenes entrenados ne la práctica de la música, de la danza y de las medicinas rituales.
  3. Un centro de ecología india que proporcionará a nuestros jóvenes los conocimientos y los medios materiales necesarios para restablecer a nuestras tierras y nuestras aguas su estado de pureza original. Combatiremos la contaminación del aire y del agua de la bahía de Alcatraz. Buscaremos cómo restaurar la vida animal y revivir las especies marinas amenazadas por las costumbres de los hombres blancos. Investigaremos el medio de desalar el agua de mar para beneficio de los humanos.
  4. Una gran escuela india donde nuestros pueblos aprenderán cómo vivir en este mundo, elevar su nivel de vida y suprimir definitivamente el hambre y el desempleo para todos. Esta escuelade formación comprenderá un centro de artes y técnicas indias. Este centro hará conocer las artes indias y ofrecerá al público manjares indios a fin de que todo el mundo sepa de la belleaza y el valor espiritual de las tradiciones indias.
  5. Algunos de los edificios existentes serán transformados para instalar un MUSEO INDOAMERICANO que expondrá nuestras comidas indígenas y otras contribuciones de orden cultural que hemos aportado al mundo. Otra sección del museo mostrará algunas de la cosas que el hombre blanco ha dado al os indios a cambio de la tierra y de la vida que le tomó: enfermedades, alcohol, pobreza y decadencia cultural (que simbolizan viejas latas de conservas, alambres de púas, cámaras , cajas de plástico, etc.) Serán conservados algunos calabozos como parte del museo, para recordar a la vez a los indios quiénes han sido encarcelados ahí por haber desafiado la autoridad de los blancos, y los que han sido encarcelados en las reservas. El museo mostrará algunos acontecimientos nobles y trágicos de la historia india, incluyendo los tratados rotos, los documentos relativos a la Pista de las Lágrimas (1), al asesinato de Wounded Knee (2) y a la derrota de Yelllow Hair Custer (3) y de su ejército.

Por eso, en nombre de todos los indios, reclamamos esta isla para nuestras naciones indias y, por todas esas razones, pensams que esta reclamación está fundada en justicia, y que esta tierra debe, de pleno derecho, sernos consentida por tan largo tiempo como correrán los ríos y el sol brillará.

Firmado:

INDIOS DE TODAS LAS TRIBUS

Noviembre de 1969, Territorio Indio, Isla de Alcatraz.

(1) Entre 1831 y 1834 los indios de la Costa Este de los Estados Unidos fueron deportados a Oklahoma, apesar de haber obtenido una sentencia del Tribunal Supremo a su favor. Cerca de la mitad de los indios cherokees murieron por el camino.

(2) La Matanza de Wounded Knee se produjo el 29 de diciembre de 1890 cuando el Séptimo de Caballería, equipado con armamento moderno, incluyendo una ametralladora, aniquiló una aldea de indios lakota.

(3) Yellow Hair Custer fue el famoso general Custer, derrotado tras subestimar a los indios que se habían reunido en Little Big Horn

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Dr. Livingstone, supongo

26 enero 08

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El Dr. David Livingstone

El Dr Livingstone era el más famoso y popular de los exploradores británicos. Un buen día salió de Zanzibar en dirección al Lago Tanganika y, seis años después, seguía desaparecido.

Ni que decir tiene que muchos le daban por muerto. Especialmente desde que varios miembros de su expedición regresaron a la costa y afirmaron que le habían visto morir.

En ese momento es cuando el señor Henry Stanley (con el tiempo, llegaría a ser Sir), periodista americano, comienza su narración:

“El 16 de octubre del año 1869, cuando me hallaba en Madrid, y en mi casa de la calle de la Cruz, me presentó mi criado, a eso de las diez de la mañana, un parte telegráfico expedido por el señor James Gordon Bennet, director del New York Herald, de quien yo era corresponsal. Rasgué el sobre y leí lo que sigue: “Vuelva a París, asunto importante”

Dos horas después tenía ya recogidos mis libros y papeles, cerradas las maletas y todo preparado. Como el tren correo no salía hasta las tres, quedaba todavía algún tiempo disponible, que aproveché para ir a despedirme de mis amigos.

[…]

Cuando llegué a París, fui directamente al Gran Hotel, donde estaba alojado entonces el director de New York Herald; llamé a su puerta, y contestó una voz:

-Entre.

El señor Bennet estaba ya acostado; pero se puso al momento su bata y me preguntó vivamente:

-¿Quién es usted?

-Stanley.

-¡Ah! ya sé; tome asiento; se trata de confiarle una misión importante. ¿Dónde piensa que se halla Livingstone?

-Verdaderamente, no puedo decirle nada, caballero.

-¿Cree que ha muerto?

-Es posible que sí; puede ser que no.

-Pues a mí me parece que está vivo y que se le podría encontrar y le envío en su busca.

-¿Al centro de África? ¿Su intención es que emprenda semejante viaje?

-Sí; deseo que parta, que encuentre a Linvingstone, y que traiga de él todas las noticias que pueda recoger; y … ¡quien sabe!… quizá se halle muy necesitado el infatigable viajero. Llévese todo cuanto pueda serle útil, guíese por sus propias ideas. Haga lo que mejor le parezca; pero encuentre a Livingstone.

-¿Y ha reflexionado, caballero, los gastos que ocasiona este viaje?

-¿Cuánto piensa que costará?

-Burton y Speke gastaron de tres mil a cinco mil libras, y yo temo que se necesitarán al menos dos mil quinientas para emprender semejante expedición.

-¡Pues bien! voy a decirle lo que debe hacer: tome ahora mil libras; cuando estén gastadas gire una letra por otras mil, y luego una tercera, y así sucesivamente; pero encuentre a Livingstone.

-¿Debo ir directamente en su busca?

-No; primero asistirá a la inauguración del Canal de Suez, y desde allí reomntará el Nilo: he oído decir que Baker iba a marchar hacia el Alto Egipto, y por lo tanto convendrá que se informe lo mejor posible acerca de su expedición. […] Terminada esta primera parte de su cometido, será bueno que vaya a Jerusalén, […] Luegopasará a Constantinopla […] Pasando por Crimea, visite lso campos de batalla, y diríjase enseguida al Cáucaso hasta el mar Caspio […] Después se irá a la India, cruzando por Persia; en Persépolis podrá escribir una carta interesante. Bagdad está en su camino […] Y cuando esté en la India se embarcará allí para reunirse con Livngstone. Y ahora, amigo mío, buenas noches; páselo bien, y que Dios lo bendiga.”

¿Es esto el comienzo de una novela? En realidad no, aunque se parezca mucho. Es el inicio del libro que Henry Stanley escribió sobre su más famoso viaje. Uno de los viajes más espectaculares que jamás se han emprendido y que le llevó por primera vez al interior de África, pasando por regiones que jamás había visto ningún “hombre blanco” y donde encontró, vivo, al Dr Livingstone.

Pero empecemos por el principio. El Dr Livingstone era un pastor protestante que quería, bienintencionadamente, llevar el cristianismo a los paganos africanos. Para ello buscaba una ruta de acceso al interior del continente que permitiera la llegada de misioneros.

Siguiendo este propósito ya había atravesado el desierto del Kalahari (en la actual Sudáfrica) demostrando que no era, como se pensaba, el extremo sur del desierto del Sahara y que no estaba desértico todo el centro del continente (así de desconocida era la geografía africana). Había explorado también el río Zambezee y había descubierto las Catarátas Victoria.

Estos viajes habían servido para darle la fama, pero no le habían permitido encontrar una ruta cómoda para acceder al interior del continente. Con esta intención viajó hacia el Tanganika.

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Durante la segunda mitad del sXIX, el interior de África fue dejando de ser un enorme espacio en blanco y poco a poco los europeos fueron construyendo mapas del continente. En la imagen aparece un mapa a mitad del proceso.

Henry Stanley, como nos cuenta en su libro, se encontró con África de casualidad. Como buen periodista, nos cuenta con estilo ameno y entretenido los pormenores de sus desventuras y, hay que decirlo, no oculta su profundo sentimiento de superioridad racial sobre todo aquel que no es de raza europea.

Era su primer viaje al interior de África, y su inexperiencia le costó varios sinsabores. Después de varias semanas dando vueltas, en las que conoció el hambre, la fiebre, la ferocidad de las hormigas y las avispas africanas (nada que ver con las europeas), el ataque de los cocodrilos y los leones, la guerra e incluso una sublevación de sus portadores, por fin encontró a un anciano hombre blanco en un pueblo a orillas del Tanganika:

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“Mientras avanzaba lentamente, pude observar su palidez y su aspecto de fatiga: llevaba un pantalón gris, un chaquetón rojo, y una orra azul con galoncillo de oro. Hubiera querido correr hacia él, pero me sentí cobarde ante aquella multitud; hubiera querido abrazarle, pero él era inglés, y yo ignoraba cómo me recibiría.

Hice, pues, lo que me inspiraron la cobardía y un falso orgullo; me acerqué deliberadamente, y dije descubriéndome:

-¿El Doctor Livngstone, supongo?

-Sí, caballero – contestó con benévola sonrisa, descubriéndose a su vez.

Entonces nos estrechamos las manos.”

Necesariamente debía ser el Doctor Livingstone. No había ningún hombre de raza europea a cientos de kilómetros de distancia. Sus reservas sobre como le recibiría el inglés, puede hoy sorprender, pero no debemos olvidar que no hacía mucho más de cincuenta años desde la última guerra entre el Imperio Británico y su antigua colonia. La gran hermandad que hoy une a ambos pueblos anglosajones proviene principalmente de la II Guerra Mundial.

Stanley encuentra a Livingstone en una situación límite. Enfermo y, tras haber sido robado, prácticamente reducido a la mendicidad. Para Livingstone, la llegada de Stanley fue interpretada como un regalo de Dios, es posible que no hubiera podido sobrevivir sin su ayuda. Con el auxilio del norteamericano, el pastor emprendió su exploración del Lago, hasta identificar (acertadamente) que el río Cazembé no era el Zambeze, como se creía hasta entonces, y llegaron a la conclusión (errónea) de que era un afluente del Nilo (en realidad es un afluente del Congo).

Entonces se separaron ambos viajeros. Stanley, tras cumplir su misión, regresaba a casa. Livingstone por su parte, partía con la intención de despejar el gran misterio que llevaba inquietando a los europeos desde hacía más de dos mil años, los orígenes del Nilo. Nunca lo lograría, moriría años después sin haber vuelto a casa pero tras realizar importantísimos descubrimientos.

Stanley regresaría más adelante a África. Pero con otra mentalidad menos noble. Él mismo lo deja entrever al final de su relato sobre la búsqueda de Livingstone: “Con una suma suficiente, toda África se exploraría sin dificultad, y hasta se conquistaría, se civilizaría; y la veríamos cubierta de hierro en todos los sentidos. […]¿no está abierto para ustedes todo el mundo[…]?”

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Sir Henry Morton Stanley

Cuando realizó su búsqueda de Livingstone, no hubo ningún hombre blanco que contara su actitud con respecto a sus subordinados. Y cuando encontró al doctor, él mismo cuenta que se contuvo en infinidad de ocasiones para no desagradar al pastor.

Pero en su siguiente viaje al Congo, Stanley regresó con varios europeos que hablaron después sobre su injustificada crueldad. Stanley maltrató brutalmente a los nativos, los asesinaba e incluso llegó a arrasar pueblos enteros. Eran unos tiempos muy racistas, en los que se daba por supuesto que los africanos eran gentes inferiores a los europeos, pero aún así el salvajismo de Stanley le hizo perder la gran reputación ganada por su expedición en busca de Livingstone.

En estas condiciones, el Rey de Bélgica, Leopoldo I, le puso al mando de una operación que daría como fruto una de las mayores infamias de la historia de Europa (tiene mérito).

Al frente de un ejército de mercenarios, Stanley sometió brutalmente las tierras que, aproximadamente, hoy corresponden con la República Democrática del Congo (antiguo Zaire), sometiendo a sus habitantes a la esclavitud y matando a miles de personas obligandolas a realizar trabajos forzados. Este territorio fue denominado “Estado Libre del Congo” y no pertenecía legalmente a Bélgica, sino que era oficialmente un estado independiente gobernado por el Rey de los belgas. De esta forma, Stanley y sus secuaces eran libres de sembrar el terror sin acojerse a la legislación belga que, entre otras cosas, prohibía la esclavitud.

El periodista correría más aventuras. Pero seguramente su “Dr Livingstone, supongo” sería la más conocida… y la conquista del Congo la más importante.

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Poesía desde el campo de concentración

19 enero 08

Las checas Vlasta Kladivová y Vera Hozáková, consiguieron escribir una antología de poemas clandestinamente en un campo de concentración nazi.

Esta obra heroíca, escrita en papel y con tinta robados (con gran riesgo de sus vidas), incluye poemas escritos por distintas víctimas en 11 idiomas distintos. Existe una versión en alemán y otra en inglés, no ha sido publicado hasta donde yo tengo noticia, en nuestro país.

El viernes pasado, el diario Público ha traducido un par de poemas escritos por personas que, salvando las distancias, también saben lo que es ser privado de libertad y sufrir tortura por pertenecer a una étnia considerada inferior. Se han pasado el último lustro en Guantánamo.

He buscado por Internet alguno de los poemas de la recopilación de Kladivová y Hozáková y no he encontrado ninguno, en ningún idioma. Independientemente de su calidad, creo que la poesía tiene una capacidad para comunicar el horror que la prosa no alcanza. Como uno más de esta inmensa mayoría que no ha sabido hacer nada mientras ellos vivían la injusticia, he creído que lo menos que podía hacer era darle un poco de difusión a sus poemas:

La muerte (Jumah Dossari)

Toma mi sangre.

Toma mi mortaja y los restos de mi cuerpo.

Toma fotografías de mi cadáver en su tumba solitario.

Envíalas al mundo,

a los jueces y a las personas de buena conciencia.

Envíalas a los hombres con principios y mentes justas.

Y déjalos cargar el peso de la culpa, ante el mundo, de esta alma inocente.

Déjalos cargar el peso, ante sus hijos y ante la historia, de esta alma agotada, sin pecado, de esta alma que ha sufrido en las manos de los “protectores de la paz”.

¿Es cierto? (Osama Kabir)

¿Es cierto que tras la lluvia crece la hierba?

¿Es cierto que las flores saldrán en primavera?

¿Es cierto que las aves migrarán a casa?

¿Es cierto que el salmón contracorriente nada?

Es cierto. Claro que es cierto.

Todo son milagros.

Pero ¿es cierto que un día saldremos de Guantánamo?

¿Es cierto que un día volveremos a nuestro hogar?

Yo viajo en sueños, sueño con regresar.

Y estar con mis hijos, que son parte de mí

y estar con mi esposa y con los que perdí

y estar con mis padres, el corazón más tierno de la tierra.

Sueño con vlver a casa,

salir de esta oscura celda.

¿Me oye, juez? ¿me oye acaso?

Somos inocentes, no hemos cometido pecado.

¡Libéreme, libérenos si aún queda justicia y compasión en esta tierra!

POESÍA EN GENERAL

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Laustic (el ruiseñor)

El Rey Arturo de los ashanti

El Cuento del Grial, por Chrétien de Troyes

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Chrétien de Troyes

Los grandes mitos celtas y su influencia en la literatura