Los grandes mitos celtas y su influencia en la literatura

8 enero 07

AUTOR: Ramón Sainero

EDITORIAL: Edicomunicación

COLECCIÓN: Olimpo

Si llevo un par de semanas hablando sobre temas célticos es, en gran parte, a causa de este libro 🙂

El autor hace un recorrido por lo desesperantemente poco conocido sobre la literatura céltica y lo mucho que esta ha influido sobre literaturas medievales, modernas y contemporáneas. Para ello, empieza describiéndonos los tres grandes ciclos de literatura céltica: el Ciclo del Ulster, el Ciclo Ossiánico y el Ciclo Artúrico.

El primero se basa principalmente en el héroe Cuchulain, hijo del dios Lug. Son mitos profundamente paganos, en los que la moral católica todavía no da muestras de aparecer y donde Cuchulain se enfrenta a hechiceros malvados, terribles monstruos y fuerzas de la naturaleza (llega incluso a enfrentarse al mismísimo mar). Personalmente me resulta evidente que nuestro más conocido Conan de Howard le debe mucho a Cuchulain.

El segundo ciclo recibe el nombre de Ossian, el bardo legendario que cantaría las aventuras de su padre, Finn y sus huestes, los Fianna. Se trata de unos mitos a caballo entre dos mundos. La magia se vuelve más extraña, y siempre en manos de malvados. Aparece el cristianismo y aunque Finn se opone a él, acaba venciendo. Existe incluso un imposible debate entre el héroe celta y el teólogo San Isidoro de Sevilla.

Por último, el ciclo artúrico, sin duda el más conocido y el que más influencia ha tenido sobre la literatura posterior nos narra las aventuras y desventuras del Rey Arturo y de sus perfectamente cristianos caballeros de la tabla redonda.

Después de ello, llega la parte más interesante del libro, al repasar el autor, país por país, la influencia de los mitos en las distintas literaturas, tanto en gaélico como en las distintas lenguas nacionales. Nos hace un repaso por los autores más importantes de influencia céltica por Irlanda, Escocia, Gales, Cornualles, Inglaterra, Francia y España.

El libro trata todos estos temas con gran seriedad y rigor. Una lectura muy interesante.

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Laustic (el ruiseñor)


Laustic (el ruiseñor)

7 enero 07

Uno está acostumbrado a pensar que la mayoría de las técnicas narrativas complejas son algo moderno. Pero de vez en cuando descubres una obra que te muestra como siempre hay alguien con esa pizca de suerte o genialidad que le ha permitido utilizarlas mucho antes de lo que pensarías.

Me ha pasado esto con romance del ruiseñor (laustic en antiguo bretón) un poema de gran sensibilidad que tiene una trama muy sencilla. Dos amantes viven en casas que están unidas por una pared, así que aprovechan su buena suerte para hablar por las noches. Como el marido de ella, lógicamente, empieza a sospechar algo, ella dice que baja a escuchar a un ruiseñor. Al final, el marido mata al pobre pajarillo con gran crueldad, rompiéndose así la conexión entre ambos amantes.

El pajarillo es mostrado como metáfora del vínculo entre los dos, hasta el punto de que su desparición conllevará la ruina de la relación. Él decidirá conservar el cuerpecillo del pájaro como recuerdo de tal amor. Utilizar de esta forma al ruiseñor como foco que permite contar tanto sobre los personajes sin referirse nunca a ellos, me parece una práctica narrativa muy sofisticada, especialmente cuando hablamos de una obra que seguramente sea de finales del sXII.

De la autora no sabemos ni el nombre completo. Vivió en Inglaterra durante la dominación normanda y compuso poesía en francés de gran calidad basándose en leyendas populares de su bretaña (casi seguro) natal. Sus poemas están firmados de la siguiente forma “María tengo por nombre y soy de Francia” por lo que es conocida como Marie de France.

LAUSTIC (traducido por Ramón Sainero)

Una aventura os contaré

de la que los bretones un romance hicieron;

Laustic es su nombre, me dijeron

(así se llama en su país):

es el rossignol en francés

y el nightingale en correcto inglés.

En Saint-Malo la encontré

fue una ciudad renombrada.

Dos caballeros allí habitaban

y dos casas próximas tenían.

El uno tenía mujer casada,

prudente, cortés y encantadora

maravillosamente era querida

siguiendo la costumbre y la manera.

Y el otro era un bachiller

-muy bien conocido entre sus vecinos-

por sus hazañas, de gran valor;

y voluntarioso hacía honor,

mucho rodeaba y gastaba

y lo que él tenía bien daba.

la mujer a su vecino amó:

tanto la requirió, tanto la suplicó

y tanto bien sintió,

que por nada lo amó,

solamente por el bien que al oírlo sentía

y porque él estuviera cerca de ella.

Prudente y bien se amaron

mucho se cubrieron y guardaron

para que no fueran descubiertos

ni molestados ni difamados.

Porque cerca tenían sus dos guaridas,

próximas estaban sus casas

sus miradores y sus salas:

ni existía obstáculos ni separación

sólo un muro de piedra gris había.

donde por la noche o por el día

juntos ellos hablar podían;

nadie les podía observar

que a la ventana viniera

y entrever pudiera.

Largo tiempo se han amado,

tanto que este verano

los bosques y praderas han reverdecido

y los huertos florecido.

Los pajarillos con gran dulzor

llevan su alegría bajo la flor.

Que amor tiene esta inteligencia

no es maravilloso que así lo entienda.

Del caballero os diré que lo ve:

y allí comprende su poder,

y de la dama por otra parte,

de hablar y de observar.

La noche cuando la luna brilla

frustrada a menudo se levanta

y con su manto se disfraza.

Una cosa se ha de pensar:

para al ruiseñor atrapar.

No hay criado en su mansión

que no haga trmapas, redes o lazos;

después las ponen en los juncos.

No hay rellano ni castaño

donde ellos no pongan pegamento o lazo,

tanto que lo cogieron y retuvieron.

nada más coger al ruiseñor

en seguida lo llevaron a su señor.

Mucha fue su alegría, cuando lo tuvo

y a la habitación de su dama vino.

“¿Señora, dónd eestáis, asunto concluido?

¡venid! ¡habladnos!

que tengo al ruiseñor pegado

por el que tanto habéis velado.

¡Es así que ya podéis reposar en paz,

él no os desperatará jamás!”

Cuando la dama lo escuchó

dolida y desazonada se sintió.

A su señor lo ha demandado,

y él con cólera lo ha matado,

el cuello le parte con las dos manos.

Esto hizo el gran malvado.

A la ventana se acerca

proque su amigo que ella conoce

allí vive y se agita

y la mayoría de las noches viene.

Placer al verse tienen

cuanto más porque verse no pueden.

Tanto ella allí fue, tanto se levantó

que su señor se irritó

y muchas veces le preguntó

por qué se levantaba y a dónde fue.

“Señor, “la dama le responde

“en este mundo no hay alegría mayor

que escuchar cantar al ruiseñor.

Porque me hace aquí permanecer

escuchando en la noche ten dulcemente

que gran consecuencia me parece.

Tanto me delecta y tanto lo quisiera

que yo cerrar los ojos no pudiera.”

Cuando el señor escucha lo que ella dice,

con furor y mal humor se ríe;

sobre la dama el cuerpo lanzó,

y su camisa ensangrentó

un poco por debajo del seno;

de la habitaicón salió irritado.

La dame le pequeño cuerpo toma,

duramente llora y maldice

a todos aquellos que el ruiseñor trajeron

y las trampas y lazos hicieron,

porque en gran medida le han arrebatado la laegría.

“No podré por la noche levantarme más

ni en la ventan apermanecer,

donde solía a mi amigo ver…

el ruiseñor se lo trasmitiré;

¡aventuradaemnte se lo mandaré!”

En un prezo de brocado

en oro bordado, todo ha escrito,

y al ruiseñor ha empaquetado.

A su criado ha llamado;

su mensaje le ha encargado,

a su amigo lo ha enviado.

Ante el caballero llegan,

de parte de su dama le saluda

todo su mensaje le cuenta

y el ruiseñor le muestra.

Cuando todo le ha dicho y mostrado

-y el había bien escuchado-

se dolió del acontecimiento

pero no fue malvado o lento,

un estuche ha hecho forjar.

Sin nada de hierro o acero

todo hecho en oro fino y bellas piedras

muy preciosas y muy caras;

con tapadera bien sjueta.

Al ruiseñor allí ha metido

después para cazar lo ha sellado,

siempre con él lo ha llevado.”

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Chrétien de Troyes (1135-1190)

6 enero 07

Chrétien de Troyes es, probablemente, el más importante escritor de la plena Edad Media. No sólo de Francia, sino de toda Europa. A él le debemos gran parte de los mitos artúricos, a los que supo dotar de un esplendor que todavía hoy sorprende y encandila.

Chrétien es el prototipo de trovador. Hombre de gran cultura, dedicó su vida a recorrer las cortes de las distintas noblezas recitando sus poemas épicos. Su obra recoge el espíritu de la lírica popular celta pero dota a sus historias y personajes de un orden y de una profundidad que ya quisieran alcanzar la mayoría de los escritores del sXX. Tanto es así que hay quien afirma que su obra fue planificada desde el principio, y muchos ven en él el germen de lo que se acabaría convirtiendo, con el Quijote de Cervantes, en la novela moderna.

Invento suyo es, o al menos es el primer autor conocido que utiliza, el romance clásico, tal y como lo estudiamos en el colegio, formado por versos octosílabos con rima asonante en los pares. También es el primer autor conocido que utiliza claramente los rasgos del amor cortés, que dominarán la literatura europea durante siglos y que, aún hoy, pueden encontrarse en numerosas obras literarias y cinematográficas.

Posiblemente, Chrétien de Troyes sea uno de los menos conocidos de los grandes inventores de la literatura occidental.

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